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Camilo Larrea Oña

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  Una noche soñé, que soñaba y en ese sueño caminé por un oscuro y desconocido sendero que al pisar no sentía yo que pisaba.  Y a lo lejos oí voces que cantaban, era un delicioso canto lleno de dulzura y sobresalto. Pedro Eufraca  Camino bajo el sol para que me siga mi sombra.                                                         Luis Ángel Reynoso Bienvenido Carlos Larrea Oña a EL CLAROSCURO  Un gusto disfrutar tu poesía  Estas piedras  Bajo estas piedras hay una historia, hay un pasado que insistimos en olvidar del que intentamos huir que nos persigue sin pausa Un camino que no anduvimos pero que otros, antes, juntos, labraron A veces un buen camino Generalmente, un sendero lodoso                           ...

Jairo Duván Pardo

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  Voy a plantar un árbol es probable que muera.  Yo quisiera no vagar entre los huesos  con el pan de la maldición entre los dientes.  Pero yo, voy a plantar un árbol.  Leandro Calle  A la hora del crepúsculo          cierras todas las puertas y enciendes todas las luces pero en la bifurcación,          en aras del equilibrio  cada luz trae su sombra. Sergio Antonio Chiappe Bienvenido Buda a EL CLAROSCURO Gracias por aceptar mi invitación.  Jairo Duvan Pardo (Perro blanco o Buda): es poeta, filósofo cínico e intercultural, budista, irracionalista, ultra pesimista y sumamente Nietzscheano. Nacido en silos norte de Santander el 19 de enero 1989, de madre santandereana y padre llanero.  Bibliófilo apasionado, ha hecho de los libros su territorio espiritual. Su búsqueda atraviesa la poesía oriental y occidental, en sus múltiples edades: desde los clásicos grecorromanos, pasando por la filosofía m...

Gramática de la luz

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  <<Lo que une a estos dos poetas no es una estética común, sino una indagación compartida sobre los modos en que la luz habita la materia del mundo. Para Urrea Pérez, esa luz es a menudo crepuscular, oblicua; llega cuando el día declina, o cuando la conciencia se rinde a su propia oscuridad. Para Chiappe Riaño, la luz es más bien resurrección de lo perdido, emanación del recuerdo, palabra que nombra y convoca. Uno escribe desde la vigilia que se alarga; el otro, desde el sueño que se irrumpe. Pero ambos saben que la luz no se posee: se recibe, se aguarda, se gramatiza -esto es, se ordena en una sintaxis que es, a fin de cuentas, la única morada posible para quien ha hecho de la pregunta su oficio>>.  ARTURO HERNÁNDEZ GONZÁLEZ  *** Abisal de una huella  Francisco Urrea Pérez       Medianoche           El reloj del despeñadero del sueño,           con su tic tac sedicioso,...