Gramática de la luz
<<Lo que une a estos dos poetas no es una estética común, sino una indagación compartida sobre los modos en que la luz habita la materia del mundo. Para Urrea Pérez, esa luz es a menudo crepuscular, oblicua; llega cuando el día declina, o cuando la conciencia se rinde a su propia oscuridad. Para Chiappe Riaño, la luz es más bien resurrección de lo perdido, emanación del recuerdo, palabra que nombra y convoca. Uno escribe desde la vigilia que se alarga; el otro, desde el sueño que se irrumpe. Pero ambos saben que la luz no se posee: se recibe, se aguarda, se gramatiza -esto es, se ordena en una sintaxis que es, a fin de cuentas, la única morada posible para quien ha hecho de la pregunta su oficio>>.
ARTURO HERNÁNDEZ GONZÁLEZ
***
Abisal de una huella
Francisco Urrea Pérez
Medianoche
El reloj
del despeñadero del sueño,
con su tic tac sedicioso,
me acompaña en esta medianoche.
Vamos a esperar
a que las horas se duerman,
y entonces, en ese sin-tiempo,
le robaremos el alma a la noche
y nos soltaremos sin medida a las tinieblas,
donde, el vuelo del instante
es águila nocturna que planea
sobre el tajo del ser
en una cacería de lunas sin patria
que van a morir en garras de la madrugada.
Susurro de camino
Cuando se va camino arriba
hacia el portal desconocido,
se escucha, en susurro, el no regreso.
Como si este abismo de existencia
fuese el corpus de la finitud,
que se abre como un telón,
para dar curso al descamino
de todos los caminos andados,
con sus huellas en mutismo.
Confesiones de una huella
Esta vez,
la huella del hombre
quiere ser escuchada
por el eco que la ignora.
Está cansada de tanto abandono
y de irse muriendo
a la intemperie
del paso que la alberga.
Comienza el sinfín misterioso
Deviene
el misterio no resuelto
de lo que ocurre en el erial de la gran sombra:
Es un despoblado
a donde se va y del que no se sabe si
es otro comienzo
o es la nada vestida de paraíso
o de infierno
o de ese sinfín pavoroso de eternidad.
La inmensidad que no se nota
Cubierto por una inmensidad
que no se nota a primera vista,
el abrazo se queda abierto
a la destemplanza de la vida,
a la deriva del afecto,
a la soledad pintada de distancia
y acariciada por el tibio olvido.
***
Revelaciones del inconsciente
Sergio Antonio Chiappe Riaño
Con uno de mis dedos
Con uno de mis dedos
trazo círculos en la arena.
Sobre mi cabeza,
muy alto en el cielo
un ave traza círculos en el aire.
Cada quien verá
qué hace con su tiempo.
Por amor
Aquí estamos por amor
descifrando los acertijos del silencio,
ensayando la vida
como una obra de teatro callejero
una partitura sorda.
Dibujamos corazones flechados
en las cortezas
de árboles murmurantes.
Abrazamos los contornos del vacío.
Estamos aquí por amor.
Sólo eso importa.
Ausencia
De nosotros
quedará la ausencia,
vendrá el olvido a ocupar nuestras sillas,
rellenar las fotos, confundir los nombres.
Pasaremos de largo con el viento,
buscando otro tiempo, otro espacio,
otras formas.
Nos iremos
con la soledad punzando el alma.
Los sueños enterrados
se irán durmiendo,
lentamente se desmoronarán los muros
y se pondrán grises las ventanas.
Poema agua
El poema agua
arrastra los sedimentos
y nutre el alma
para el tiempo de las espigas.
El agua poema
se vierte luminoso
sobre los lirios,
luminoso sobre la piel de los frutos
y sobre el inmaculado velo de las novias.
Santuario
En el santuario todo es apacible,
las cosas que quedaron afuera
carecen de sentido.
Cuando llegues encontrarás la plenitud,
la belleza absoluta.
Verás que todo lo que dejaste atrás,
simplemente estaba ahí
para ser enseñanza.
Al fin entenderás
que en la trascendencia del alma
está la recompensa.
***
GRAMÁTICA DE LA LUZ
Gramática
de la luz
Francisco Urrea Pérez
Sergio Antonio Chiappe Riaño
Toská Editorial
Bogotá, Colombia
2026





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